viernes, 30 de agosto de 2013

BIOGRAFIA DE SANTA ROSA DE LIMA


SANTA ROSA DE LIMA


Rosa de Santa María, conocida en la Iglesia Universal como Santa Rosa de Lima, nace en la capital de Perú,  el 30 de Abril de 1586 y fallece en la misma el 24 de agosto de 1617.
“Es la primera santa que antes de ser canonizada -sólo 54 años después de su muerte, en 1671- sería proclamada -cosa excepcional- patrona del Perú (1669), del Nuevo Mundo y de Filipinas (1670)



Creció en su casa natal hasta que a los 10 años fue a vivir con su familia a Quives,. Allí recibió la confirmación de Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima que se encontraba de visita pastoral.



En 1601 regresó a su casa natal donde con la ayuda de su hermano Hernando construyó una ermita que hasta hoy existe. Allí oraba y cantaba en honor a Dios. A los 20 años vistió el hábito de la Orden Terciaria de Santo Domingo y se consagró a la vida religiosa. Se incrementaron sus ayunos y penitencias, con lo cuales acompañaba la pasión de Cristo para redimir a los hombres del pecado. Esto no le impidió trabajar ayudando a su madre y cuidar a enfermos pobres en un ambiente de su casa.






En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad, de suerte que tuvo después bastante dificultad en quitársela. Como las gentes alababan frecuentemente su belleza, Rosa solía restregarse la piel con pimienta para desfigurarse y no ser ocasión de tentaciones para nadie.
Aunque era capaz de oponerse a sus padres por una causa justa, jamás los desobedeció ni se apartó de la más escrupulosa obediencia y paciencia en las dificultades y contradicciones. Rosa tuvo que sufrir enormemente por parte de quienes no la comprendían.
El padre de Rosa fracasó en la explotación de una mina, y la familia se vio en circunstancias económicas difíciles. Rosa trabajaba el día entero en el huerto, cosía una parte de la noche y en esa forma ayudaba al sostenimiento de la familia. La santa estaba contenta con su suerte y jamás hubiese intentado cambiarla, si sus padres no hubiesen querido inducirla a casarse. Rosa luchó contra ellos diez años e hizo voto de virginidad para confirmar su resolución de vivir consagrada al Señor.
Al cabo de esos años, ingresó en la tercera orden de Santo Domingo, imitando así a Santa Catalina de Siena. A partir de entonces, se recluyó prácticamente en una cabaña que había construido en el huerto. Llevaba sobre la cabeza una cinta de plata, cuyo interior era lleno de puntas sirviendo así como una corona de espinas.

Su amor de Dios era tan ardiente que, cuando hablaba de él, cambiaba el tono de su voz y su rostro se encendía como un reflejo del sentimiento que embargaba su alma. Ese fenómeno se manifestaba, sobre todo, cuando la santa se hallaba en presencia del Santísimo Sacramento o cuando en la comunión unía su corazón a la Fuente del Amor.




  • EXTRAORDINARIAS PRUEBAS Y GRACIAS:


Dios concedió a su sierva gracias extraordinarias, pero también permitió que sufriese durante quince años la persecución de sus amigos y conocidos, en tanto que su alma se veía sumida en la más profunda desolación espiritual.
El demonio la molestaba con violentas tentaciones. El único consejo que supieron darle aquellos a quienes consultó fue que comiese y durmiese más. Más tarde, una comisión de sacerdotes y médicos examinó a la santa y dictaminó que sus experiencias eran realmente sobrenaturales.



  • MILAGROS DE SANTA ROSA DE LIMA:



Los devotos católicos de Santa Rosa de Lima le atribuyen muchos milagros. 
Entre los más conocidos tenemos: 

1. Curación de enfermos con la ayuda de una imagen de Jesús, a quien llamaba "Niño Doctorcito".
2. Protección de Lima cuando la ciudad fue amenazada por el pirata holandés Joris Spilbergen (Spitberg).
3. Matrimonio místico con Jesús, en el Convento de Santo Domingo.
4. Cuenta la tradición que las primeras rosas de Lima brotaron espontáneamente en el jardín de su casa.
5. Santa Rosa tenía un gallo que parecía enfermo y no cantaba. Al enterarse que su madre lo quería cocinar la santa le dijo. "Pollito mío, canta de prisa, pues si no cantas te guisa". De pronto el gallito se sacudió y soltó un sonoro "Quiquiriquí". 
6. Cuando el Papa Clemente IX escuchó de Santa Rosa de Lima, murmuró con desconfianza: “¿Santa? ¿Y limeña? ¡Hum, hum! Tanto daría una lluvia de rosas”. Y rosas perfumadas cayeron sobre la mesa.





  • OBRAS DE SANTA ROSA DE LIMA:


1. Ayuda: Acudió a hospitales para ayudar a muchos enfermos. Incluso convirtió una habitación de su casa en enfermería.
2. Defensa de la Iglesia: Rechazó las herejías y las idolatrías que se difundían en Lima.
3. Monasterio: Ideó y gestionó la fundación del Monasterio de Santa Catalina de Siena, en Barrios Altos, Lima.
4. Trabajo: Ayudaba a su madre costurera y vendía flores que cultivaba.
5. Jardín: Convirtió el patio de su casa en un hermoso jardín y huerto.
6. Ermita: Con la ayuda de su hermano Fernando, construyó una ermita de adobe para sus oraciones.
7. Predicación: Predicó la fe católica y logró persuadir a muchas personas de seguir a Jesús.



Santa Rosa siempre al servicio de los mas pobres y necesitados




Monasterio de Santa Catalina de Siena Barrios Altos (Lima)



Rosa pasó los tres últimos años de su vida en la casa de Don Gonzalo de Massa, un empleado del gobierno, cuya esposa le tenía particular cariño. Durante la penosa y larga enfermedad que precedió a su muerte, la oración de la joven era: “Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor”.
Dios la llamó a Sí el 24 de agosto de 1617, a los treinta y un años de edad. El capítulo, el senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro.




El PAPA CLEMENTE X LA CANONIZO EN 1671:

Aunque no todos pueden imitar algunas de sus prácticas ascéticas, ciertamente nos reta a todos a entregarnos con más pasión al amado, Jesucristo. Es esa pasión de amor la que nos debe mover a vivir nuestra santidad abrazando nuestra vocación con todo el corazón, ya sea en el mundo, en el desierto o en el claustro.